El proceso participativo tendrá cuatro fases diferenciadas que permitirán definir participativamente el Plan y asegurar la puesta en marcha:
FASE 1: PREPARATORIA
Se elaboran y sientan las bases y el marco general de objetivos y finalidades que dirigen el proyecto:
– Organizativo: calendario y plan de trabajo
– Participativo: reuniones iniciales y creación de los grupos de seguimiento (Grupo Motor y Grupo Interdepartamental)
– Comunicativo: coordinación con responsables municipales, definición de mensajes y creación del espacio web
FASE 2: ACCIONES PARTICIPATIVAS
En la segunda fase se realiza el proceso abierto de participación que, junto con los trabajos y los análisis técnicos, permitirán la identificación consensuada de las necesidades, problemas y soluciones. Este trabajo culminará con el diagnóstico participativo que incluirá tanto las conclusiones del análisis como el marco estratégico general:
Acción participativa: exposición, cuestionarios, acciones públicas, entrevistas y paneles.
Redacción del diagnóstico participado.
FASE 3: SELECCIÓN DE ACCIONES DE MEJORA
Esta fase se plantea con el objetivo de convertir las propuestas iniciales recogidas en el proceso participativo en una estructura de acciones priorizadas, viables y programadas temporalmente y económica. Es la fase en que se realiza la validación y priorización técnica y ciudadana de acciones de mejora:
Programación económica y temporal de las acciones en el Plan Especial de Reforma Interior (PERI)
FASE 4: VALORACIÓN Y CIERRE
La última fase del proceso tendrá el objetivo de asegurar que la transición entre el trabajo de planificación y el de la implementación posterior se produzca de la manera más fluida y ágil posible. Se deberán preparar los siguientes mecanismos y estrategias necesarias para ello:
– Implantación de mecanismos de seguimiento de las acciones incluidas en el PERI y surgidas del consenso ciudadano.
– Evento final: día del Plan.
